domingo, 10 de agosto de 2025

ESTOY AQUÍ

 
Estoy aquí
Muestra de Chary Hilú

“Estoy aquí”,  es el enunciado que Chary Hilú, le otorgó a su muestra. Un montaje particular con materialidades que pueden ser habituales para una obra de arte contemporáneo, pero que en esta ocasión, esa materialidad es utilizada conceptualmente para potenciar el  horror que la artista quiere transmitir. Chary, nos habla de cómo es vivir en la calle, la triste cotidianidad  en nuestra Argentina.

¿Es la calle un lugar para vivir? Grita tras cartones.

Estoy Aquí ¿Me ven?

Fue una tarde fría  la que compartimos con la artista, en uno de los  Encuentros  de Amigas, escuchando la voz a veces trémula de Chary, mirando los ojos de Chary  Un encuentro con muchas amigas que casi no dejamos hablar a Chary, porque la movilidad que su muestra nos produjo se expresa por sí misma, en una tarde a borbotones donde la angustia se escapaba con las palabras de las bocas de cada una. Metiéndonos en la piel del invisible, la visión  del invisible acurrucado en el escalón de una entrada.

Su muestra es un retrato de lo que sucede en la sociedad en la que estamos inmersos. Los llamados invisibles, son los que sufren  el frío, el hambre. Los que ya no pueden resistir más.  Sus cuerpos paralizados  habitan las calles de la ciudad y la adoptan como su hogar, reforzando así, el abandono y la desnudez del alma, de quienes residen en las veredas de Buenos Aires. Familias enteras intentan sobrevivir al frío, revolviendo la basura para poder comer y esto es solo un fragmento de lo que Chary narra en sus imágenes. Una narrativa desesperante, que nos duele y le duele, que los Visibiliza, son  sus vecinos. Porque están allí, en el umbral de su casa, en la puerta de un local cercano de su barrio, en el banco de la plaza. 

Son los olvidados, esperando un plato de comida caliente o simplemente un trozo de pan. Familias enteras adoptaron  la calle como vivienda, con el recuerdo, quizás, de esa casa que alguna vez tuvieron.

Cuerpos fantasmagóricos que deambulan a la deriva cubiertos de viejas mantas. Cuerpos por la ciudad pidiendo un gesto de complicidad “Aquí estoy”.

La artista, nos interpela, nos sacude. Cada espacio del Museo está habitado por  la melancolía, la soledad y el abandono de esas camas hechas con grandes bolsas, las que están rodeadas de cajas de cartón. Y nos habla del cartón. Y nos habla del medio ambiente. Y nos habla de los invisibles ¿O habla de nosotras?

Mientras conversábamos  bebíamos una taza de café caliente, nos fuimos de allí con mucho  dolor, porque aquel día muchas personas carecían de un tazón de té, un caldo o algo que les quitara el frío intenso que padecían en sus cuerpos.

Chary, no se detiene, nos pide a gritos que no naturalicemos esta situación. Nos convoca a la reflexión,  por eso su texto termina con una pregunta ¿Es la calle un lugar para vivir?


YouTube Museo de la Mujer



jueves, 24 de julio de 2025

SOSTÉN

 SOSTÉN

Muestra de Sandra Botner

Encuentro entre Amigas,  Cálido encuentro, cálida tertulia, donde Sandra nos lleva entusiasta y generosa a los entretelones de su obra SOSTÉN. “El cuerpo como sostén de los órganos, la tierra como sostén del cuerpo…” Sandra Botner -  Instagram

     Nos hace percibir que no explora con la distancia  de la anatomía, sino desde la cercanía de la piel, por eso,  teje, dibuja, borda, zurce, sutura los órganos con la delicadeza de quien navega un mapa desconocido. Sus obras no son solo representaciones, sus obras  son invitaciones a habitar, aunque sea por un instante, la complejidad de lo corpóreo. No hay en su arte una definición cerrada, sino una apertura a lo que el cuerpo es: un entramado de sensaciones, de memorias, de pulsaciones silenciosas.

Recorremos con ella cada fibra, cada hilo, cada superposición de material parece responder a una escucha profunda de las resonancias internas del organismo. Las texturas que emergen en sus piezas son un lenguaje táctil que nos habla de la suavidad de la piel, la aspereza de ciertas superficies internas, la resistencia o la fragilidad de los tejidos.


      Oler la ternura. Las formas a modo de esculturas blandas le conceden a cada órgano el aire necesario para estar allí,  en aquel espacio que la artista eligió como: su cuarto propio, donde cada pieza es un pequeño y gran rompecabezas, ese con el que Sandra nos sorprende. Lo lúdico evoca antiguos relatos cargados de ternura, la que emana de  los distintos fragmentos de su obra, ella nos invita a reflexionar y a vincularnos. Cada pieza se nutre del oxígeno qué se expande en ese develar íntimo de sus producciones.

Botner va hilvanando las miniaturas qué conforman esas minuciosas partes, ellas  le conceden el origen a cada pieza  que constituye su hábitat en la sala del Museo.

Confiar ha sido una palabra recurrente en los labios de Sandra, confiar, sostener, abrir. Así, invita a dos artistas a compartir su territorio, su  espacio sagrado, donde cada partecita de sus producciones legítima su propia historia. La confianza,  la amalgama creativa, la comunión de sentimientos y estética entre ellas nos permitió comprender un sentido más profundo aún de lo que ya de por sí su obra nos transmitía.

         La generosidad es un acto de vida en el mundo de la cotidianeidad.  Sentimos que la obra se sumerge en lo poético para  comenzar a sanar las viejas cicatrices de esos cuerpos que siguen allí, esperando ese aire fresco en cada  nuevo despertar.

 Toqué los órganos de seda y salió mi corazón a borbotones, un
hilo de aire se hizo fibra, redondeles minúsculos, circunvoluciones tan reconocibles que asombra. 
El recorrido es un envoltorio que desnuda, un espejo volátil frente a un cuerpo que camina por un trazo, una puntada sin hilo, un trozo de lo que antes fue colores. Un cuerpo de obra que nunca toca el suelo, charquitos en hilera que son una ilusión de peso, de querer flotar y tener que quedarnos”, Fragmento de  Cecilia Nazar. julio 2025













sábado, 28 de junio de 2025

Vestigios de un Paisaje

VESTIGIOS DE UN PAISAJE

Muestra de  Adriana Lugones

 Abre un diálogo  de la naturaleza con lo poético, lo artístico y la artesanía 


En la exposición nos encontramos conceptualmente con tres palabras fundamentales para concebir el acto creador de Adriana Lugones: Búsqueda, ConstrucciónIdentidad, ambas, constituyen  una  tríada sustancial en el campus visual y conceptual de la muestra. Los mapas ofician  como un corpus esencial, los que  dan cuenta de un aspecto fundamental en la obra y la vida de Adriana, lo territorial y la importancia que la artista le otorga a ello, genera el nudo central en su obra. La artista nos relata a partir de  sus imágenes un campo de transición entre lo material y lo simbólico, donde los paisajes orgánicos-abstractos funcionan como fragmentos de un mundo que no es del todo externo ni interno, sino una síntesis poética entre ambos. Las obras nacen de la reconstrucción de materiales cotidianos, en un gesto que recuerda al arte como alquimia: lo banal se transmuta en signo, lo funcional en evocación.

El uso de texturas, transparencias y colores terrosos que nos posibilita  los saquitos de té, son parte de su ceremonia espiritual y artística, la que oficia como un acto evocador. Estas elecciones cromáticas y táctiles anclan la obra en una poética de la tierra y de lo efímero, lo que refuerza la dualidad entre fragilidad y resistencia. Hay en ello una tensión constante entre lo que se deshace y lo que permanece, entre lo vulnerable y lo tenaz: metáfora de la condición humana y de las estructuras emocionales que sostenemos.

Lo artesanal aparece como un acto de presencia: la huella de la mano, el ritmo del hacer lento, el tiempo contenido en cada pieza. Este aspecto dialoga con lo visual y lo poético, abriendo un espacio para la contemplación y la introspección. No se trata de representar el mundo, sino de crear un universo íntimo e imaginario que trasciende lo personal y resuena en lo universal como esa identidad expandida entre su lugar de nacimiento, sus orígenes familiares y el lugar que ella elige para vivir un presente de luz, donde el hecho artístico es parte de su transcurrir diario.

Cada obra se convierte así en una suerte de microcosmos: paisajes que no ilustran, sino que invitan a ser habitados con la mirada,  con la memoria, con el cuerpo. En este cruce entre lo concreto y lo abstracto, lo real y lo onírico, el espectador se encuentra frente a una experiencia  sensible y poética, lo que sintetiza la obra de la artista.






Entrevistas a Adriana Lugones por Adriana Gaspar

                      Entrevista 1:   https://www.youtube.com/watch?v=BaVGIo-uhq8&t=12s

                     Entrevista 2:  https://www.youtube.com/watch?v=wJYJ4if-FVI


viernes, 30 de mayo de 2025

#HARTAS. El Poder del Artivismo Feminista

 

Todos no podemos avanzar si la mitad de la humanidad va por detrás.

           Malal Yousafzai 

 


#HARTAS
. El poder del artivismo feminista, de Sandra Fodor (SaFo) de Barracas, cómo a ella le gusta reconocerse.

 Su propuesta implica habitar un territorio que ruge en el amanecer de cada día. El relato que narra en su obra, se entrelaza con ese clamor de furia que nos propone la artista desde el artivismo que ella ejerce en su cotidianeidad. Sandra nos  pone en alerta, no quiere que estemos ajenas a un mundo que nos es hostil, ese, que sobrevuela sobre nuestros cuerpos. Un alarido nocturno nos invita  a ser parte de su lucha, la que también la hace nuestra.

La materialidad  co-protagoniza su obra, junto a una narrativa conceptual qué ejerce el poder sobre cada uno de los fragmentos que conforman los distintos elementos de su obra, esos que se entrecruzan entre la debilidad y la fortaleza.

En su universo, la justicia y el arte, son parte de esa convivencia íntima, diaria, la que implica por un lado, ejercer la Ley, haciendo respetar nuestros derechos y por otro lado, adoptar el arte como portavoz de la realidad en la que ella y nosotras ya estamos inmersas.

 El mosaico es su fortaleza, los hilos y las telas parecen  deshacerse, desarmarse, en el fluir de esas miradas penetrantes que intiman, buscando una voz que las contenga, que nos contenga.  La materialidad se tensan pero las costuras no se deshilvanan, por el contrario, se fortalecen. La artista nos presenta una intensa variedad de soportes, desde objetos, dibujos, instalaciones, esténcil, videos, en todo ello se entreteje ese poder del artivismo feminista.

 La palabra #HARTAS oficia como un acto desgarrador, como un sentimiento de cólera que nos une, por eso, SaFo, no invita a dejar un mensaje: De qué estamos HARTAS?

 Aquí la artista nos involucra, ya no somos observadoras pasivas,  somos parte de su lucha.

El artivismo, como práctica feminista, nos propone  una herramienta sustancial para la transformación social y la lucha por la igualdad.

Buceando en la historia son varias las voces que vienen luchando, invocado a la reflexión sobre el poder del arte como herramienta para lograr un cambio, incentivando la apertura de espacios de resistencia y acción política. Si todo sujeto es político y su accionar es parte de ello. #HARTAS, es un ejemplo para potenciar nuestra lucha, la que ya está marcada a fuego, no sólo en su ADN, también en el nuestro.


“Pañuelos por la memoria"



domingo, 18 de mayo de 2025

Socialmente aceptado: EL DUELO

 Tu silencio no te protegerá

Audre Lorde   

 Socialmente Aceptado: El Duelo

Muestra de María  Celeste González 

 

 El proyecto  de Celeste  invita a sumergirnos en esa liviandad, en esa fragilidad que no hace más que mostrar el abandono legal en el que se encuentran en nuestro país los derechos de niñas y niños.

        La artista nos vincula con denuncias, que con el paso del tiempo se convierten en papeles amarillentos, frágiles, ilegibles, desechables. Papeles que no son sólo un número de legajo, son niñas y niños inmersos en esa materialidad descartable, ocultos en ese entretejido que los habita desde hace años. En este caso puntual hay una niñez desatendida, pero sobre todo vulnerada, por un Estado ausente y una sociedad que prefiere estar ajena a estas realidades que nos atraviesan.

Habla en primera persona e irrumpe verbalmente y estéticamente en su obra. Por eso nos dice en su texto: “Recrear una instalación de la muerte de mi infancia será el primer impacto...

La artista trabaja con elementos ligados a su mundo íntimo, a su historia. Captura escenas fotográficas  que expone y convierte en la materialidad que formó parte de su horror. Involucra no solo fotografías, sino también dibujos,  documentación, otros objetos. Todo ello  nos habla de una justicia precaria, que no quiere ver, la que no se hace cargo de los derechos de nuestra niñez, uno de los  tantos temas en los que está ausente.

La artista nos presenta una obra artística conceptual potente, que nos interpela, casi que nos pertenece. Es un relato envuelto en un estadio poético del shock, ese que muchas veces es necesario. Allí está ella con sus vivencias,  inmersa en un su espacio, el que supo y pudo contenerla, para gritar ese dolor del que como sociedad tenemos que  hacernos cargo. Una mujer consciente que tiene que  convivir con esa historia, su historia, la qué le tocó transitar. Historia  que convierte en denuncia para alertar sobre el riesgo en el que está sumido nuestra infancia.

Desde lo estético la muestra no conduce a pensar que el horror también forma parte del hecho artístico, está en esa poesía que nos interpela, que se transforma en porta voz de lo que nos sucede.



      La artista nos propone no solo la contemplación al visitar su muestra, sino la necesidad de poder reflexionar,  concientizar, sobre una temática que sigue siendo un tabú para nuestra sociedad. Sociedad  que a veces solo cuestiona o revictimiza a quienes pasaron por situaciones de abuso, de violencia, cuando en realidad, solo tendrían que pedir justicia a gritos por aquellas víctimas que seguramente quedarán como las invisibilidades de nuestro tiempo. Hecho en el que solo se fortalece y se  resguarda al agresor, al abusador, al pedófilo.


Celeste nos deja una enseñanza que tenemos que replicar: Ya no nos callamos más

domingo, 13 de abril de 2025

“POR LA CERÁMICA” Alfarería – Escultura – Desafíos del color

 

El viernes 4 de abril se realizó el 2do Encuentro de Amigas.

Estábamos presenciando la Muestra por La Cerámica. “POR LA CERÁMICA” Alfarería – Escultura – Desafíos del color

Piezas de:

Alejndrina CAPPADORO   Mirtha CAPPELLARI   Cristina DEL CASTILLO   Elena ELIZALDE –  Cristina FIORUCCI   Alejandra JONES   Alicia SCHETTINI -  Jaly VAZQUEZ –  Vilma VILLAVERDE

 La materialidad fue protagonista de ese gran relato. Materialidad que hace décadas  estaba conformada por objetos que fueron  parte de nuestra pequeña morada de la vida cotidiana y hoy sin dejar ese espacio de intimidad, es una disciplina más, del trabajo artístico profesional. La cerámica y las Artes del Fuego

Esos elementos que constituyen el lenguaje de la cotidianeidad, están presentes en nuestro hogar, dónde se entrecruzan con otros, conformando así, ese territorio que nos habita  en  esa gran casa, que es nuestro taller, un lugar íntimo que nos contiene y nos trasporta en una bella nave al secreto que guarda  la creatividad  que se funden en sus primarios agua, tierra, fuego, color, madera y vidrio

Las distintas materialidades fueron las enormes  protagonistas de aquella tarde, en la que tres de las artistas que estaban exponiendo, se detuvieron en su propia narrativa, contaron su experiencia con respecto al oficio, pero también a la temática elegida en el instante de la creación. Nos relataron sus inquietudes, expectativas, incluso cómo es, ese itinerar por cada sala en las  distintas provincias del país donde llevan las muestras.

La Cerámica y el vidrio se funden  poéticamente, incluso muchas veces determinan temáticas sorprendentes en las que varias artistas afianzan su discurso, en esos encuentros de diversos elementos ocasionales con  herramientas varias, pueden dotar  de poseía el objeto elegido para cada ocasión.

 Las ancestras, los cambios climáticos, los  mitos,  La naturaleza cómo tópico y hasta la maternidad, son algunos de los temas abordados por las artistas para recorrer ese escenario fértil para la creatividad, la que cobró fuerza aquel día en la conversación que mantuvimos entre todas.

Se generó un clima especial de intercambio de experiencias artísticas, en la que cada una  de nosotras quedamos inmensas.

Expusimos diferentes recursos inspiradores para comenzar a trabajar en nuestro espacio.

El encuentro fue cálido y de mucho intercambio de experiencias, compartir fue uno de los privilegios que quedó congelado en la sala del Museo.






lunes, 31 de marzo de 2025

“Voto para las Mujeres" 1893 a la actualidad Voto Mujeres Sufragistas



 

Mi silencio no me protegió. Tu silencio no te protegerá.

                              Audre Lo
rde

 El viernes 14 de marzo se realizó en el Museo de la Mujer Argentina el primer Encuentro Entre  Amigas del año 2025, comenzamos el año nada más ni nada menos que con muestra “Voto para las Mujeres" 1893 a la actualidad Voto Mujeres Sufragistas.

La muestra recorre la larga lucha de tantas mujeres en los distintos lugares del mundo. Lucha que no estuvo exenta de cárcel, marginación y muerte.

Una lucha en la que en su camino las mujeres fueron forjando el feminismo poniendo en evidencia las opresiones de las mujeres,  logrando otras luchas otros derechos como el acceso a la coeducación, alcance profesional, incorporación al trabajo, situación de la mujer en el seno de la familia, etc.

Después de dos siglos de lucha y ante la proximidad de las  elecciones parlamentarias que se desarrollarán en la brevedad en nuestro país, nos surgió una pregunta entre quienes nos encontrábamos presentes. Pregunta que en realidad ya estaba instalada porque es un eje contundente de la muestra: una antigua urna, configurada en una obra objetual situada en la sala, cobra vida propia  proponiéndonos  el mayor desafío, con una pregunta muy concreta: ¿Para qué quisimos votar las mujeres?

El Encuentro se llevó a cabo, en el contexto no solo de las obras expuestas de carácter histórico, sino también de ésta acción instalativa,  que ofició como disparador de un abanico de reflexiones, aunque también algunos interrogantes. En Argentina votamos en 1952 después de décadas de luchas.

Una demanda histórica que encuentra sus antecedentes en las luchas feministas de finales del siglo XIX. Las mujeres organizadas en agrupaciones socialistas, anarquistas y radicales fueron quienes dieron batalla por la obtención de sus derechos cívicos. 

Las conclusiones que sacamos  quienes estábamos presentes en el encuentro fueron contundentes: el voto fue nuestro primero y gran logro, aunque ya sabíamos que no era suficiente para conseguir la igualdad de derechos que tanto anhelamos. Éste quizás fue uno de los análisis en los que más nos detuvimos, porque sabemos que esa igualdad que tanto reclamamos  depende 

 de nuestras luchas en las calles, cómo lo fue siempre, porque sabemos que la lucha es colectiva, aunque  también tenemos que ser consciente que está en la necesidad de cada mujer  proponerse ser libre, vivir sin estigmas, censuras, desigualdades, discriminación, ni ataduras. Son muchos todavía  los derechos por los que luchar para terminar con las desigualdades que padecemos. El patriarcado  va a seguir avanzando sin pedir permiso, por eso somos las mujeres las que nos tenemos que concientizar de esa búsqueda legítima de nuestra libertad.

Éstas son algunas de las reflexiones que aparecieron en la charla, nos fuimos pensando en todo lo hablado, creo que nos llevamos una tarea indispensable: compartirlo con otras mujeres, compañeras de trabajo, de facultad, con una amiga, con quienes comparten nuestra cotidianeidad.

Este hermoso encuentro concluyó con el montaje per-
formatico de pancartas feministas con textos actuales que se habían realizado en un taller anual de Arte textil en el Museo de la Mujer en el año 2024.